A este ejemplar macho me pude acercar lentamente a paso de ganso, casi sin hacer movimientos laterales, ya que estaba bien al descampado devorando insectos en la tierra, aunque mi mejor aproximación fue quizás a 7 u 8 metros de distancia, luego el ave se voló hacia un árbol donde le pude tomar algunas fotos hasta que se fue aún más lejos a una arboleda de eucaliptos.
Luego seguí fotografiando otras aves, a cuises y carpinchos entre los roedores, hasta que nuevamente lo vi en el mismo lugar comiendo lo que eran hormigas coloradas (Solenopsis sp), seguramente poco activas por las bajas temperaturas de esa mañana, que llegaron a ser inferiores a 0ºC. Ahí pude acercarme un poquito más, tomar varias fotos y hacer unas filmaciones con la cálida luz del primer día de invierno, aunque eso de cálida era solo por la tonalidad, ya que esos rayos a esa hora calentaban muy poco.
Es precioso como todos sus primos del mundo. Muy chulas las fotos. Enhorabuena..
ResponderEliminarMuchas gracias por tu comentario Ana.
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