miércoles, 4 de septiembre de 2013

Mañana bajo cero en el campo

Hace ya una semana y media, por los campos del partido de Monte pude observar muchas aves durante una recorrida muy extensa que hice por diversos sectores, fueron casi 100 kilómetros recorridos por calles de tierra registrando todo lo que estaba a mi alcance.
Ese día hizo mucho frío, uno -6C, tal como comenté en mi entrada sobre el visitante invernal inesperado, pude ver a poco de empezar, cuando solo transcurrían pocos minutos de la salida del sol un yal negro (Phrygilus fruticeti) hembra o quizás un macho juvenil.

Siguiendo ese camino, y llegando a la estancia El Ñandú pude ver más aves, algunos cachilo ceja amarilla (Ammodramus humeralis) difíciles por su tamaño y por lo elusivos

Una de las abundantes calandria grande (Mimus saturninus)

Y otra especie común en el campo, el leñatero (Anumbius annumbi)

Ya por la estancia el Ñandú y la estancia El Centinela pude ver una pequeña bandada de ñandú (Rhea americana)
 También había un casal de leñatero en su nido

Y por las orillas del camino los inambú común (Nothura maculosa) conocidos también como perdiz, recorrían el terreno en busca de alimento y trataban de pasar desapercibidos entre los pastos antes mi presencia

 Un poco más adelante una cigüeña americana (Ciconia maguari) me observaba con recelo desde lejos hasta que se voló

Varios kilómetros más adelante, pasando el paraje Las 4 cuatro bocas, me detuve para fotografiar a un elusivo halcón plomizo (Falco femoralis)

 Pero cuando  levanté la vista me percaté que muy cerca de la calle había una linda bandada de ñandúes en campo despejado

 Unos metros más adelante en un bajo encharcado un chajá (Chauna torquata) me relojeaba atentamente

Llegando a la estancia Lugar Azul, ciento de mistos (Sicalis luteola) volaban en enormes bandadas volaban en busca de semillas en la calle y los pastos cortos

Muchos kilómetros más adelante y en dirección norte, cerca del caserío de Francisco A. Berra, en un bajo a orillas del camino una paloma picazuró (Patagioenas picazuro) se dejó fotografiar cerca del agua como a veces suele verse; lo bueno fue que pude tomar foto, son demasiado elusivas ante la presencia humana, al menos en el campo

Más cerca de Berra, en un zanjón, grandes bandadas de gallaretas, en este caso la que se ven son gallareta chicas (Fulica leucoptera) pastaban trnquilamente

Ya mas cerca de Abbott, otra localidad de Monte, en la estancia El 25, unos cuervillos de cañada (Plegadis chihi) surcaban el cielo en busca de mejor lugar de alimentación, había como es habitual en la especie, grandes concentraciones de individuos.

otro cuervillo que andaba en el lugar era el cuervillo cara pelada (Phimosus infuscatus) mucho menos abundante que su primo.
 A orillas de la calle uno metros más adelante y en el mismo bajo, entre unos pajonales una bandada de pecho colorado (Sturnella superciliaris) cantaban entre los tallos y ramas de plantas cercanas

Atrás del country Chacras de Abbott en una gran lagunita con vegetación, se podían ver muchas acuáticas, entre ellas a los coscoroba (Coscoroba coscoroba)

En la afueras de Abbott  una hembra de carpintero real (Colaptes melanochloros) se asomaba muy desconfiada detrás de un poste de alambrado

Por último, ya pasado mediodía y volviendo para Monte, cerca de la estancia La Felicidad, un pirincho     (Guira guira) de muchos que había, me observaba temeroso desde un montículo de tierra
Estas solo fueron una muestra de lo que vi, en el futuro iré subiendo algunas secuencias de fotos de comportamientos o poses de ciertas especies que me parece interesantes y quiero compartir.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Ibis carnívoro

Una serie de fotos tomadas el pasado día 21 de junio, me quedaron muchas de ese día que salí desde San Miguel del Monte hacia la localidad de Salvador María, bien temprano a poco de amanecer. Fue una jornada  con cielo despejado, pero amaneció con temperaturas bajo cero.
La serie que muestro  es de un individuo de una gran bandada de cuervillo de cañada (Plegadis chihi), una especie de ibis que se encuentra por millares en la mayor parte del país, en campos anegadizos,  corrales de ganado  y a veces en pleno campo. Estos se encontraban a la  orilla de la calle, en un lugar bajo con agua tendida en los campos linderos.
Unos cuantos de los cuervillos estaban en la calle buscando alimento y cuando me aproximé con el auto muchos se fueron salvo un reducido grupo. Uno de ellos, el más compenetrado con la búsqueda de alimento me permitió hacerle unas fotos relativamente cerca, donde lo sorprendí tomando lo que parece ser un batracio destrozado entre la tierra removida por las motoniveladoras, quizás sea esa la causa de su muerte o quien sabe si  un ave no lo haya podido comer y lo dejó en esa situación.
Le costó mucho al cuervillo tragar a su alimento, es más, se voló con él luego que otras aves se percatara que tenía algo en el pico y no pude ver que sucedió con su bocado.















Unas horas después, ya a mediodía, volví a pasar por el lugar y pude fotografiar a otros cuervillos buscando comida en el mismo lugar


viernes, 30 de agosto de 2013

Visitante invernal inesperado

Hace unos días, a pesar que hoy es casi un día primaveral, el frío que hizo fue más intenso de lo habitual para esta época de finales de invierno.
Salí temprano con la fresca, haría estimo unos -6C pero con el viento unos -10C de sensación térmica. Además para tomar las fotos iba con las ventanillas bajas, por lo que sufrí un poco, aunque como dice el refrán: "sarna con gusto no pica". Y fue así nomás, a pocos metros de comenzar a observar aves en el campo, al costado de la estancia Las Casuarinas (partido de Monte) vi varias aves a orillas del camino de tierra, la mayoría se volaba, pero en un tramo con arbolitos sin hojas tuve esperanza de ver aves que se sintieran más protegidas en ese entorno. Ya aproximándome a tales árboles vi una ave entre las ramas, y al acercarme más creció la expectativa ya que no se iba de allí; cuando llegué con el vehículo pude estar al lado, pero me quedaba del lado del acompañante por lo que me quitó un metro de aproximación, de todos modos algo me asomé y la vi entre las ramas moviéndose despacio. En un principio pensé que era una hembra de cortarramas (Phytotoma rutila), pero cuando se posó en otro sector vi con asombro lo que me pareció ser una hembra de yal negro (Phrygilus fruticeti), ave que se encuentra en la Patagonia y migra en invierno a esta zona según la guía, aunque los registros para el sector de Monte si los hubo nunca fueron publicados o no fueron observados por ornitólogos en esta región; es un ave rara en la zona. La única vez que vi la especie fue en la provincia de Neuquén a 1300 km del lugar de este último avistaje.
Pude tomarle unas fotos desde dentro del auto y luego me bajé, pero se subió a unas ramas más altas quedando apenas un poco más despejado. Con la esperanza de atraerla reproduje una vocalización de la especie que tengo grabada en mi celular, pero eso no salió bien, el ave se alarmó y voló a lo alto de un árbol del otro lado de la calle, a contraluz y a mucha distancia, no quiso moverse de allí por lo que tuve que abandonar el lugar y seguir con la observación de aves, que por suerte fue bastante buena y mostraré en los próximos días.







jueves, 29 de agosto de 2013

Perdíz al descubierto

Una especie que suele pasar desapercibida en pleno campo es la que aquí se conoce como perdíz chica, aunque en realidad no tiene nada que ver con las verdaderas perdices que son del orden Galliformes y están emparentadas con las gallinas y los faisanes. Esta especie es conocida en otras partes del país y sobre todo en la guía como inambú común, lejanamente emparentados con los ñandúes.
Suelen ser visibles cuando cruzan las calles de  tierra o las rutas en el campo; al asustarse en vez de volar van corriendo y se ocultan entre los pastos. En muchas ocasiones están visibles  los ojos y ellas permanecen agachadas entre la vegetación confiando en su plumaje críptico; sin embargo si las domina el miedo salen volando con un vuelo bajo y sibilante que se prolonga por una decenas de metros hasta caer generalmente fuera del alcance de la amenaza y desapareciendo entre los pastos donde es casi imposible volver a localizarla por su camuflaje. Tan efectivo es su camuflaje que muchas veces los caminantes quedan sorprendidos por el repentino vuelo y silbido de los inambúes que levantan vuelo subitamente.
En este caso la secuencia de fotos muestra un ejemplar que estaba a orillas de una polvorienta calle rural a fines de junio  y que dudó unos momentos antes de perderse entre los pastos de la cercana localidad de Berra.






martes, 27 de agosto de 2013

Carpintero con picazón

En la mayor parte de la provincia de Buenos Aires hay solo dos especies de pájaro carpintero, de lejos los más abundantes; ese es el caso donde vivo. Están el carpintero real y el carpintero campestre.
Durante el último censo de aves acuáticas realizado en el partido de Monte, camino a la laguna Las Flores Grande vimos varias especies de aves a las cuales fotografiamos. Tuvimos la suerte que algunos de estos carpinteros quedaban cerca de los autos a las orillas del camino, cosa para nada frecuente ya que son bastante asustadizos.
Unos de los que se quedaron fueron un casal de carpintero campestre (Colaptes campestris) cuyos sexos se diferencian por el color de la línea malar, los machos la tienen roja y las hembras negra, como sucede en casi todas las especies del género.
La que más permaneció fue la hembra, que estaba mojada y tenía picazón, la pude registrar rascándose muchas veces. Esta especie es de  hábitos bastante terrícolas y seguramente se humedeció el plumaje entre los pastos cerca de un zanjón
Estas son algunas de las fotos tomadas ese día junto a los amigos que hicimos el censo.
Macho

Hembra












Macho